Autocultivo en tiempos de cuarentena

Estas últimas semanas han sido difíciles por muchas razones. El encierro obligatorio y la falta de recursos que afectan a muchas familias pueden causar dificultades para contar con alimentos frescos y una nutrición balanceada. Por esto queremos intentar contribuir poniendo a disposición de toda la comunidad un método de autocultivo que permitiría -a muy bajo costo- contar con una cantidad de deliciosos y nutritivos hongos frescos para disfrutar y compartir

IMPORTANTE: Como las condiciones en las casas nunca van a ser las mismas de un cultivo productivo y pensando especialmente en aquellas personas que no tienen ninguna experiencia previa en el cultivo de hongos es que preparamos esta receta con la premisa de ser lo más simple y clara posible para aumentar las posibilidades de éxito, aunque eso signifique hacer algunos cambios y omisiones que podrían llamar la atención de los fungicultores más experimentados.

Lo que necesitarás

1. Un SUSTRATO en el que el hongo va a crecer. Usaremos paja seca o fibra de coco, ya sea paja de trigo, avena o cualquier cereal en condiciones razonablemente buenas. No sirven la alfalfa ni ningún fardo que tenga leguminosas. Alternativamente puedes usar fibra de coco de la que se vende en los viveros y growshops.

2. Una olla lo mas grande posible y una bolsa grande de genero o plastico poroso para cocer el sustrato (paja o fibra de coco).

3. Micelio en grano: Asegúrese de elegir una especie de hongo que crezca bien en la paja, como los hongos ostra y un proveedor de calidad como Micosecha. Para esta receta no sirven las esporas. Visite nuestra tienda y elija el micelio en grano

4. Bolsas plásticas de 40 x 60 transparentes. Las mas gruesas que encuentre. Si no tiene ninguna alternativa, use bolsas de basura pequeñas

5. Cinta de embalaje para pegar las bolsas

6. Un lugar temperado. Hay que buscar un lugar de la casa con temperatura lo mas cercano posible a 20° C. A los hongos no les gusta el frío excesivo ni el calor.

Un aspersor plastico para poder humedecer los hongos.

Guantes de goma y alcohol o agua con cloro para desinfectar los objetos y superficies

El micelio tarda 4 semanas en prepararse y enviarse, entonces ese tiempo se debe aprovechar para conseguir el resto de los materiales para cuando llegue el micelio tener todo preparado.

Cómo se hace



Antes de comenzar a trabajar es recomendable hacer un aseo y desinfección de los implementos y espacios que se van a utilizar. La paja y el micelio una vez cocidos deben manipularse siempre con guantes limpios, de ser posible taparse la boca y nariz con una mascarilla y sujetarse el pelo.


1. La siembra en sustrato


Es la etapa en que la paja se mezcla con el micelio. Para esto es muy importante que la paja o fibra de coco estén bien desinfectadas o el cultivo se contaminará completamente

· Poner a remojar la paja durante 24 horas. Lo más práctico es meter la cantidad de paja necesaria en algún saco de fibra o telas y colocar el saco dentro de una olla o tambor con agua. Pasadas las 24 horas retirar del agua y dejar escurrir.

· Cocer la paja a 80° C durante 2 hora en agua caliente- La paja suele venir con una gran cantidad de residuos y microorganismos, que deben ser eliminados. Para esto se debe “pasteurizar” el saco de paja en agua caliente El agua que se obtie ne tendrá un color negro intenso, es normal. El tiempo debe comenzar a contarse desde el momento que aparecen las primeras burbujas y el saco debe quedar completamente sumergido en el agua en todo momento.

· Escurrir y enfriar los sacos: Cumplidos la hora de cocción es necesario sacar los sacos del agua y dejar escurrir hasta que deje de gotear. Luego dejar enfriar la paja dentro del mismo saco. Cuando la paja esta tibia (algo asi como la comida para la guagua) se puede mezclar con el micelio. Si esta muy caliente va a quemar la semilla y la va a matar.

· Llenar las bolsas Con los guantes puestos alternando una capa de paja con un puñado de micelio (hay que disgregarlo) hasta llenar completamente la bolsa. La idea es que a cada bolsa se le agregue mas o menos la mitad del kilo de micelio, lo cual es una cantidad bastante alta, pero al usar mayor cantidad se logran dos cosas importantes: Se reduce la probabilidad de contaminación y por otro se reduce en mas de un 30% el tiempo de colonización.

· Amarrar la bolsa con un nudo en la parte superior compactando la paja con las manos de manera de dejar la menor cantidad de aire posible en su interior. Usar la cinta de embalaje para sellar el nudo. También es recomendable doblar las puntas de abajo hacia dentro con la misma cinta.

· Perforar los dos lados mas angostos de la bolsa con un alfiler. A través de estas perforaciones el hongo podrá respirar. Aplique unos 30 pinchazos por lado. La idea es que los hoyos sean muy pequeños.

· Perforar la parte de debajo de la bolsa para que escurra el exceso de agua. Es recomendable dejar las bolsas hasta el día siguiente al exterior porque probablemente boten agua. Estas perforaciones deben ser tapadas con la cinta de embalaje antes de colocar la bolsa a incubar

2. La incubación.


Esta es la etapa mas simple. Lo único que hay que hacer es buscar un lugar temperado de la casa. La temperatura ideal de incubación es de unos 25° C dependiendo de la cepa, pero como este es un cultivo casero el objetivo va a ser dejar la bolsa en el lugar mas temperado de la casa, pero evitando que reciba luz solar directa.

A los 3 días ya se debiese ver que desde los granos comienza a crecer el micelio. Se pueden ver como motitas blancas y con el paso de los días seguirán creciendo hasta que la bolsa completa quede blanca y se sienta compacta como un melón.

Atento a las señales de contaminación. Las mas comunes son bacterias y mohos. Las bacterias se reconocen porque la bolsa se ve “mojada”, se siente tibia y huele a vinagre. Los mohos son manchones de colores, principalmente verdes (tricoderma) y negros (aspergillus).

La contaminación por bacterias significa la perdida total de la bolsa y lo unico que queda es eliminarla. En el caso de los mohos va a depender del tamaño de la contaminación. En un cultivo productivo lo recomendable es eliminar toda bolsa contaminada, pero en un ensayo casero es posible observar y esperar que el micelio logre imponerse al moho y logra fructificar. Si vemos que la contaminación crece mas rápido que el micelio lo mejor es eliminar la bolsa completa.


3. La fructificación.



Cuando el micelio ha colonizado completamente la bolsa y esta se ve enteramente blanca, es momento de fructificar. Esta es por lejos la etapa mas emocionante del cultivo.

· Lo primero es hacerle un par de cortes en una de las caras a la bolsa. Por estos cortes van a comenzar a salir las setas.

· La fructificación se induce por cambios de condiciones ambientales. Una de las formas mas efectivas de lograrlo es darles un golpe de frío a las bolsas. Para eso es suficiente con dejarlas afuera de la casa toda la noche, donde la temperatura debiese ser de 10° C o menos. También se pueden dejar toda la noche dentro del refrigerados si es que hay espacio.


· Lo mas importante para el éxito de la fructificación es mantener la humedad. En una sala de cultivo se usan equipos que generar esa humedad y se le controla con instrumentos, pero en una casa la opción es usar un aspersor con agua y humedecer 2 o 3 veces al día por lo menos.

· Entre 3 y 5 dias de hechos los cortes comenzaremos a ver pequeños cúmulos como cabecitas de alfiler, los cuales rápidamente irán tomando forma, estos son los primordios. Los primordios crecen increíblemente rápido. Una vez que aparecen los hongos van a estar listos para cosechar en menos de 5 días

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El momento ideal para cosechar es cuando los bordes de los sombreros principales de cada racimo están casi rectos y comenzando a inclinarse hacia arriba. Para cosechar lo recomendable es tomarlos por su base con las manos y girarlo para desgarrarlos del sustrato por el pie. Esta cosecha se puede guardar refrigerada por al menos una semana sin problemas. Se recomienda guardarlos siempre con los sombreros boca arriba.

· Una vez cosechada la bolsa, se puede volver a cerrar con cinta de embalaje y volver a incubar durante una semana. Después de eso se puede volver a inducir la fructificación y conseguir una segunda y hasta una tercera cosecha. Cada cosecha va a ser menor que la anterior porque el hongo va a ir agotando los nutrientes dentro de la bolsa. Y llegado el momento de eliminar la bolsa, esta es perfectamente compostable, por lo que puede incorporarse a cualquier huerto o jardin.

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